El Arrebatamiento de la Iglesia

1Ts 4:16  Porque el mismo Señor con aclamación, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero:

1Ts 4:17  Luego nosotros, los que vivimos, los que quedamos, juntamente con ellos seremos arrebatados en las nubes á recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.

 

Estas palabras contienen la esperanza de todo verdadero cristiano. El Arrebatamiento de la iglesia es un tema que despierta y mantiene el interés de toda la cristiandad. Mucho se comenta sobre este evento, más poco se sabe de lo que la Biblia enseña sobre él. La creencia de que habrá un arrebatamiento de la iglesia es bíblica, pues en el texto de arriba, Pablo afirma que los santos serán arrebatados. Más al faltar una investigación más detenida de la Palabra de Dios sobre este asunto puede hacer que seamos descaminados por el enemigo de las almas. A fin de construir nuestra fe del arrebatamiento en bases sólidas, es necesario encontrar respuestas bíblicas para las siguientes preguntas:

¿Cuándo será el arrebatamiento, antes o después de la tribulación?

¿Cómo será, secreto o “todo ojo le verá”?

¿Quiénes serán los arrebatados?

¿Quedará alguien vivo en la tierra después del arrebatamiento?

¿Qué ocurrirá con los que no sean arrebatados?

En este artículo veremos como la Biblia responde todas estas preguntas. Así, podremos estar seguros de nuestra esperanza y prepararnos correctamente para este magno evento.

¿Antes o después de la tribulación?

 

La respuesta adecuada de esta pregunta es de fundamental importancia para todo cristiano. Eso porque, si el arrebatamiento viene antes de la gran tribulación, poco importa lo que de hecho ocurra durante ella. En este caso, todo lo que es necesario para el creyente es asegurar estar en él. Teniendo como base la creencia común de que toda la iglesia será arrebatada, el creyente es llevado a pensar que con la simple asistencia a los cultos y la mención de su nombre en los libros de la iglesia, el pasaporte para el arrebatamiento está asegurado. Después de eso, si el mundo se acaba él no será afectado.

La situación cambia totalmente si el arrebatamiento fuese después de la gran tribulación. Entonces el creyente se ve en la necesidad de prepararse para enfrentarla, si desea tener parte en el arrebatamiento. Sacrificio y negación aparecen  como deberes de su vida diaria, y el conocimiento de las profecías que hablan sobre el tiempo del arrebatamiento se convierte en una necesidad vital.

Ser negligente en la preparación significaría no subsistir en el tiempo de prueba, perdiendo la vida eterna. Al considerar estas consecuencias nos resalta la importancia de estudiar y comprender cuál es la revelación bíblica sobre este asunto. Para saberla, vamos a leer las palabras del sermón profético de Jesús, en el cual habla de la gran tribulación y también del arrebatamiento:

Mat 24:15  Por tanto, cuando viereis la abominación del asolamiento, que fué dicha por Daniel profeta, que estará en el lugar santo, (el que lee, entienda),

Mat 24:16  Entonces los que están en Judea, huyan á los montes;

Mat 24:17  Y el que sobre el terrado, no descienda á tomar algo de su casa;

Mat 24:18  Y el que en el campo, no vuelva atrás á tomar sus vestidos.

Mat 24:19  Mas ­ay de las preñadas, y de las que crían en aquellos días!

Mat 24:20  Orad, pues, que vuestra huida no sea en invierno ni en sábado;

Mat 24:21  Porque habrá entonces grande aflicción (tribulación), cual no fué desde el principio del mundo hasta ahora, ni será.

Mat 24:22  Y si aquellos días no fuesen acortados, ninguna carne sería salva; mas por causa de los escogidos, aquellos días serán acortados.

En estas palabras, Jesús predice el tiempo de aflicción, o tribulación, que vendrá sobre la humanidad en los últimos días. Más adelante, en su sermón, él menciona lo que ocurrirá después de la  tribulación.

Mat 24:29  Y luego después de la aflicción de aquellos días, el sol se obscurecerá, y la luna no dará su lumbre, y las estrellas caerán del cielo, y las virtudes de los cielos serán conmovidas.

Mat 24:30  Y entonces se mostrará la señal del Hijo del hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del hombre que vendrá sobre las nubes del cielo, con grande poder y gloria.

Mat 24:31  Y enviará sus ángeles con gran voz de trompeta, y juntarán sus escogidos de los cuatro vientos, de un cabo del cielo hasta el otro.

Jesús dice, “después de la aflicción” los ángeles “juntarán sus escogidos”, es decir, arrebatarán a los santos que estuviesen sobre la tierra, llevándolos para encontrarse con Jesús en los aires. ¿Cuándo será eso? En el mismo texto Jesús responde: “después de la tribulación…verán al Hijo del Hombre que vendrá…y enviará a sus ángeles…y juntarán a sus escogidos”. Los santos serán arrebatados cuando Jesús venga sobre las nubes del cielo.

El Texto de 1Tesalonicenses, el cual habla también del mismo tema, también contiene la palabra “arrebatados”, confirmando que el arrebatamiento de la iglesia ocurrirá en la segunda venida de Cristo.

 

1Ts 4:15  Por lo cual, os decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no seremos delanteros á los que durmieron.

1Ts 4:16  Porque el mismo Señor con aclamación, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero:

1Ts 4:17  Luego nosotros, los que vivimos, los que quedamos, juntamente con ellos seremos arrebatados en las nubes á recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.

 

Note: “el mismo Señor descenderá del cielo…luego nosotros, los que vivimos…seremos arrebatados…a recibir al Señor en el aire” Cuando Él, el Señor descienda del cielo, los santos serán arrebatados para encontrarse con Cristo en el aire. Eso es lo que la Biblia enseña. Por lo que hemos estudiado hasta aquí, entendemos dos cosas:

  1. El Arrebatamiento será después de la tribulación.
  2. El Arrebatamiento acontecerá cuando Jesús regrese en las nubes del cielo.

Siendo así, los que serán arrebatados estarán en la tierra durante la gran tribulación, y pasarán por ella. Eso es lo que la Biblia enseña. Sabemos que la mayoría de los creyentes cree que la Iglesia será arrebatada antes de la tribulación. Tal creencia hace que muchos vean con poco interés las palabras del sermón profético de Jesús con respecto a las necesidades urgentes de que dejemos las ciudades para irnos a morar al campo, y el santificarnos para enfrentar la tribulación. Su raciocinio es simple: “si pertenecemos a la iglesia, y seremos arrebatados con ella antes de la tribulación, ¿porque debemos prepararnos para ella?” Como fruto del mismo raciocinio, prestan poca atención a las palabras del Apocalipsis. La diferencia entre estas dos clases de creyentes es representada por Jesús en la parábola de las diez vírgenes:

Mat 25:1  ENTONCES el reino de los cielos será semejante á diez vírgenes, que tomando sus lámparas, salieron á recibir al esposo.

Mat 25:2  Y las cinco de ellas eran prudentes, y las cinco fatuas.

Mat 25:3  Las que eran fatuas, tomando sus lámparas, no tomaron consigo aceite;

Mat 25:4  Mas las prudentes tomaron aceite en sus vasos, juntamente con sus lámparas.

Mat 25:5  Y tardándose el esposo, cabecearon todas, y se durmieron.

Mat 25:6  Y á la media noche fué oído un clamor: He aquí, el esposo viene; salid á recibirle.

Mat 25:7  Entonces todas aquellas vírgenes se levantaron, y aderezaron sus lámparas.

Mat 25:8  Y las fatuas dijeron á las prudentes: Dadnos de vuestro aceite; porque nuestras lámparas se apagan.

Mat 25:9  Mas las prudentes respondieron, diciendo. Porque no nos falte á nosotras y á vosotras, id antes á los que venden, y comprad para vosotras.

Mat 25:10  Y mientras que ellas iban á comprar, vino el esposo; y las que estaban apercibidas, entraron con él á las bodas; y se cerró la puerta.

Mat 25:11  Y después vinieron también las otras vírgenes, diciendo: Señor, Señor, ábrenos.

Mat 25:12  Mas respondiendo él, dijo: De cierto os digo, que no os conozco.

 

En la parábola de las 10 vírgenes, ninguna de las diez veló todo el tiempo hasta la llegada del novio. Eso representa a toda la iglesia dormida en el tiempo del fin. Este es un sueño espiritual. Son negligentes en el estudio de la palabra y la oración. Eso es lo que todos deberíamos evitar. Esta división es evidente dentro de cada iglesia, una se provee de una mayor cantidad de aceite, previendo que el Novio puede tardar más de lo esperado. La clase de las vírgenes fatuas esperaba una rápida venida del Novio, y por eso no trató de proveerse de aceite extra. Apliquemos la parábola a la situación de los creyentes de hoy. ¿Cuál clase de personas prevee que el Novio, Jesús, puede tardar un poco más para venir… la que cree que el Novio vendrá antes o la que cree que Él vendrá después de la tribulación? No es difícil de saber. La Biblia dice que el vendrá después, aconsejándonos a ser como las vírgenes prudentes y comprar aceite extra, mediante un estudio más profundo de la palabra de Dios y especialmente de las profecías, acompañado de ferviente oración, para que nos dé entendimiento y nos purifique de todo pecado. Los que creen que Él viene antes de la tribulación y no acumulan aceite para enfrentarla, son semejantes a las diez vírgenes fatuas. ¿A qué grupo desea usted pertenecer? Escoja usted. Si usted desea saber más sobre las revelaciones de las profecías para este tiempo, y prepararse para enfrentar la tribulación que está delante de nosotros le recomendamos adquirir los libros publicados por el ministerio 4 ángeles:

  1. La Grande Controversia entre Cristo y Satanás.
  2. El Apocalipsis Revelando el Futuro.
  3. El Octavo.
  4. Daniel 12: 1260, 1290 y 1335 días.

 

¿Secreto o Visible?

 

Muchos creen que el arrebatamiento de la iglesia se dará de forma secreta, y eso porque creen que la venida de Jesús será secreta. ¿Será eso verdad? Una lectura atenta del texto bíblico de 1Tesalonicenses nos lo esclarecerá:

1Ts 4:15  Por lo cual, os decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no seremos delanteros á los que durmieron.

1Ts 4:16  Porque el mismo Señor con aclamación, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero:

1Ts 4:17  Luego nosotros, los que vivimos, los que quedamos, juntamente con ellos seremos arrebatados en las nubes á recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.

 

Según el texto, la segunda venida de Cristo, en la cual los santos serán arrebatados, será con:

  • Aclamación.
  • Voz de arcángel.
  • Trompeta de Dios.

De aquí entendemos que este evento será oído por muchos y llamará la atención de todos. Muchos oirán el sonido de aproximación de Jesús en las nubes del cielo. Por la lectura del texto no hay cómo entender que éste sea un evento imperceptible y secreto. El Apocalipsis también lanza luz sobre este asunto. Hablando de la segunda venida de Cristo, dice:

Apocalipsis 1:7  He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá, y los que le traspasaron; y todos los linajes de la tierra se lamentarán sobre él. Así sea. Amén.

 

No solo la segunda será oída por todos, sino que el texto anterior nos confirma que todos verán la segunda venida de Cristo. Entonces, ella no será un evento secreto, sino más bien visto por todos. En el texto también se menciona que “todas las tribus de la tierra se lamentarán por Él”. Los que se lamentarán cuando Jesús viene son los impíos, pues los justos al contrario se regocijarán. Si todos los impíos se lamentarán, es porque todos lo verán viniendo en las nubes del cielo. De allí entendemos que los impíos verán la segunda venida de Cristo y el arrebatamiento de los santos que se dará en ella. Por tanto, según la Biblia, el arrebatamiento de la iglesia no será secreto, más sí visible por todos.

 

¿Quiénes serán los arrebatados?

 

Leyendo nuevamente 1Tesalonicenses podremos responder esta pregunta:

1Ts 4:15  Por lo cual, os decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no seremos delanteros á los que durmieron.

1Ts 4:16  Porque el mismo Señor con aclamación, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero:

1Ts 4:17  Luego nosotros, los que vivimos, los que quedamos, juntamente con ellos seremos arrebatados en las nubes á recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.

 

El versículo 15 afirma que los que quedaren vivos para el momento de la segunda venida no serán arrebatados antes de aquéllos que murieron creyendo en Cristo. Luego el versículo 16 dice que primero deben resucitar aquellos que murieron creyendo en Cristo, aquellos que murieron siendo fieles. Luego el versículo 17 dice que ambos grupos (los que resucitan y los que están vivos) serán arrebatados juntamente, al mismo tiempo. Se encontrarán con Jesús en los aires y así “estaremos siempre con el Señor”.

 

¿Quedará alguien vivo en la tierra después del arrebatamiento? ¿Qué ocurrirá con los que no sean arrebatados?

 

A fin de poder entender eso, vamos primeramente a estudiar un texto del Apocalipsis.

 

Apo 20:4  Y vi tronos, y se sentaron sobre ellos, y les fué dado juicio; y vi las almas de los degollados por el testimonio de Jesús, y por la palabra de Dios, y que no habían adorado la bestia, ni á su imagen, y que no recibieron la señal en sus frentes, ni en sus manos, y vivieron y reinaron con Cristo mil años.

Apo 20:5  Mas los otros muertos no tornaron á vivir hasta que sean cumplidos mil años. Esta es la primera resurrección.

Apo 20:6  Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección; la segunda muerte no tiene potestad en éstos; antes serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con él mil años.

 

Juan vio, sentados en tronos “las almas de aquellos que fueron degollados por el testimonio de Jesús y por la palabra de Dios” Más adelante en el texto se dice que aunque estaban muertos “vivieron” y a eso llama “primera resurrección”, osea, son santos resucitados. “Esta es la primera resurrección. Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección; la segunda muerte no tiene potestad en éstos”. Si hay una primera resurrección, es porque habrá también una segunda resurrección. El texto dice que aquel que tiene parte en la primera resurrección es santo. Entendemos de aquí de los santos son resucitados en la primera resurrección. Eso está en armonía con lo escrito en 1tesalonicenses 4, texto analizado en el tópico anterior que dice que los muertos en Cristo resucitarán “primero”, refiriéndose al hecho de que participarán de la primera resurrección.  1Ts 4:16  Porque el mismo Señor…descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. El Apocalipsis, hablando de esta clase, dice que ellos “vivieron y reinaron con Cristo durante mil años”. Ya vimos que, tanto los que murieron en Cristo así como los quedaron vivos hasta su segunda venida serán arrebatados juntos. Entonces, estos dos grupos de personas “serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con él mil años” (Apoc 20.5). La Biblia revela que Dios está en el cielo: “Heb 9:24  Porque no entró Cristo en el santuario hecho de mano, figura del verdadero, sino en el mismo cielo para presentarse ahora por nosotros en la presencia de Dios”. El Templo de Dios, donde Él habita también está en el cielo: “Y el templo de Dios fué abierto en el cielo, y el arca de su testamento fué vista en su templo.” (Apoc 11.19). La promesa del Apocalipsis a los vencedores es de que ellos le servirán en este templo del cielo: “Al que venciere, yo lo haré columna en el templo de mi Dios, y nunca más saldrá fuera” (Apoc 3.12). El hecho de Juan haber visto a los santos sirviendo como sacerdotes de Dios durante los mil años, muestra que los santos estarán en el cielo en este tiempo. Durante los mil años, los santos estarán en el cielo. Sabemos que muchos creen que los santos pasarán los mil años, o el milenio, como dicen, en la tierra, más como vemos por la Biblia, eso no es verdad. Lo pasarán en el cielo.

Ya vimos que no habrá santos habitando la tierra durante los mil años. ¿Y los impíos? ¿Estarán vivos en la tierra los muertos? El texto de Apocalipsis 20, el cual estábamos analizando, nos esclarecerá el caso de los impíos que murieron antes de la segunda venida de Cristo: “Mas los otros muertos no tornaron á vivir hasta que sean cumplidos mil años” (Apoc 20.5). Los otros muertos, osea, los impíos, no volvieron a vivir, hasta que los mil años acabaran. Ahora, consideremos el caso de los impíos que estuvieren vivos por ocasión de la segunda venida de Cristo, leamos el relato de la segunda venida de Jesús en las palabras de Apocalipsis 19:

Apo 19:11  Y vi el cielo abierto; y he aquí un caballo blanco, y el que estaba sentado sobre él, era llamado Fiel y Verdadero, el cual con justicia juzga y pelea. ..

Apo 19:13  Y estaba vestido de una ropa teñida en sangre: y su nombre es llamado EL VERBO DE DIOS.

Apo 19:14  Y los ejércitos que están en el cielo le seguían en caballos blancos, vestidos de lino finísimo, blanco y limpio.

Apo 19:19  Y vi la bestia, y los reyes de la tierra y sus ejércitos, congregados para hacer guerra contra el que estaba sentado sobre el caballo, y contra su ejército.

Apo 19:20  Y la bestia fué presa, y con ella el falso profeta

Apo 19:21  Y los otros fueron muertos con la espada que salía de la boca del que estaba sentado sobre el caballo, y todas las aves fueron hartas de las carnes de ellos.

 

Juan dice haber visto el cielo abierto y Aquél que se llama “el Verbo de Dios”, Jesús, junto con su ejército de ángeles viniendo en las nubes de los cielos. Percibimos que Juan está viendo la segunda venida de Cristo. Él dice entonces que vio “la bestia, y los reyes de la tierra y sus ejércitos, congregados para hacer guerra contra el que estaba sentado sobre el caballo, y contra su ejército”. Entonces, él ve que “la bestia y el falso profeta” fueron apresados, en cuanto a los demás, osea, los reyes de la tierra y sus ejércitos extranjeros fueron muertos. De aquí entendemos que los impíos son muertos a la venida del Hijo del Hombre.

Hasta aquí hemos visto que los santos (vivos y resucitados a la segunda venida) estarán en el cielo y los impíos que son muertos antes no resucitarán. También vimos que los impíos que estuvieren vivos al momento de la segunda venida de Cristo serán muertos. Con esto queda demostrado que no habrá ningún santo ni impíos habitando la tierra durante los mil años. Solamente quedarán en ella los demonios, los cuales, como dice el texto estarán presos aquí, no teniendo a nadie para tentar. Consideremos ahora la situación de la tierra:

  • Todos los santos, los que murieron en Cristo y resucitaron en su venida y aquéllos que quedaron vivos hasta ese momento son arrebatados e irán con Jesús para el cielo, permaneciendo allí por mil años.
  • Los impíos muertos no resucitan; continúan muertos durante los mil años.
  • Los impíos vivos mueren y quedan muertos durante los mil años.

Entendemos entonces que no habrá ninguna persona viva en la tierra, sea impía o santa, durante estos mil años. Los santos estarán en el cielo, y los impíos muertos. Por tanto, el entendimiento de que habrá personas habitando la tierra durante los mil años según el Apocalipsis es falso.

 

¿Dejados atrás?

 

Pero ¿no dice la Biblia que “uno será llevado y otro dejado”? ¿No es eso evidencia de que los impíos quedarían vivos en la tierra después del arrebatamiento?

Muchos piensan así a raíz de las palabras del sermón profético de Jesús:

Mat 24:37  Mas como los días de Noé, así será la venida del Hijo del hombre.

Mat 24:38  Porque como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento, hasta el día que Noé entró en el arca,

Mat 24:39  Y no conocieron hasta que vino el diluvio y llevó a todos, así será también la venida del Hijo del hombre.

Mat 24:40  Entonces estarán dos en el campo; el uno será tomado, y el otro será dejado:

Mat 24:41  Dos mujeres moliendo á un molinillo; la una será tomada, y la otra será dejada.

Vamos sin embargo a analizar el texto con cuidado, para entender exactamente lo que Jesús dice:

Mat 24:37  Mas como los días de Noé, así será la venida del Hijo del hombre.

Jesús nos hace entender que, lo que será explicado en breve ocurrirá de la misma manera que aconteció en los días de Noé. Jesús nos lleva al pasado y si lo comprendemos, entenderemos lo que ocurrirá en el futuro. Veamos lo que Jesús explica del pasado:

Mat 24:38  Porque como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento, hasta el día que Noé entró en el arca,

Mat 24:39  Y no conocieron hasta que vino el diluvio y llevó a todos, así será también la venida del Hijo del hombre

Jesús relata lo que aconteció con los impíos en el pasado: “vino el diluvio y se los llevó a todos” ¿Quiénes fueron llevados? Los impíos fueron llevados por las aguas del diluvio. ¿Quiénes fueron dejados en este caso? Noé y su familia (Gén 7.13) fueron dejados con vida, preservados, del diluvio. Note: los impíos fueron llevados por la destrucción, en cuanto los justos fueron dejados, dejados con vida. De igual forma que entonces ahora el fin del mundo vendrá como en los días de Noé: el mundo permanecerá en ignorancia hasta que la destrucción venga sobre ellos. Noé entró al arca y se cerró la puerta. Ellos continuaron en su vida de placer concupiscente y estaban sin entendimiento hasta el momento cuando el diluvio llegó. Desde el momento que se cerró la puerta hasta que comenzaron a caer las primeras gotas pasaron siete (7) días de aparente tranquilidad. Durante este tiempo ellos “no conocieron” hasta que llegó el diluvio. ¿Qué fue lo que no conocieron durante ese tiempo de 7 días? No conocieron que su suerte estaba echada, que su destino se acababa de escribir, que habían sido pesados en balanza y hallados faltos. Dios había decidido el fin de todo ser (Gen 6.13) de toda esa generación. Pero esa decisión o juicio que había llegado a Babel se lo comunicó a Noé y le encomendó la obra de predicación a Noé por 120 años (Gen 6.3, 14-22). Dios dio oportunidad a ese mundo por 3 generaciones y por 120 años predicó un juicio que Dios estaba haciendo sobre una generación y de una condenación que vendría pero aún no se dejaba ver. Noé por su predicación hacía que cada quien tomará una decisión personal en ese juicio que Dios estaba haciendo sobre esas tres generaciones.

 

Heb 11:7  Por la fe Noé, habiendo recibido respuesta de cosas que aún no se veían, con temor aparejó el arca en que su casa se salvase: por la cual fe condenó al mundo, y fué hecho heredero de la justicia que es por la fe.

 

Noé por su fe condenó al mundo. Y el juicio y condenación de esa generación quedó sellado el momento en que se cerró la puerta del Arca. Dios comenzó un juicio que duró por tres generaciones. ¿Cómo supo Noé del juicio? Solo por la palabra que Dios le dio diciéndole que había decidido juzgar al mundo. ¿Cómo supo Noé qué debía hacer para ser salvo? Solo por la palabra que Dios le dio diciendo que debía hacer un arca para que su casa se salvase. ¿Cómo supo Noé cuando vendría la condenación por agua? Solo por la palabra de Dios que le dijo que duraría 120 años (hasta la 3era generación). ¿Qué tenía Noé que le hacía “ver” que había comenzado un juicio, que Dios estaba juzgando al mundo y que vendría un diluvio de destrucción? Nada, no tenía nada que lo mostrase. ¿De qué dependía Noé? De la palabra de Dios sola. Eso es fe, y Noé “por esa fe condenó al mundo, y fué hecho heredero de la justicia que es por la fe”. Los del tiempo de Noé no entendieron que durante 120 años mientras Noé les predicaba por precepto y ejemplo estaban en un juicio, no entendieron porque no tenían fe en la palabra de Dios. No entendieron que al ver entrar a los animales al Arca era el último llamado a esa generación para que se arrepintiesen de sus malos caminos porque Jehová había “descendido” sobre ellos como más tarde descendió sobre los de la torre de Babel. Había venido para juicio, pero “no entendieron”. Durante siete días “no entendieron” hasta que llegada la condenación del diluvio se los llevó a todos.

Mat 24:39  Y no conocieron hasta que vino el diluvio y llevó a todos, así será también la venida del Hijo del hombre.

Jesús pasa ahora a hacer la comparación para el tiempo del fin. Habiendo nosotros entendido cómo fue en los días de Noé, estamos en la capacidad de saber cómo será en la venida del Hijo del Hombre. Esta venida en la que uno será tomado y otro será dejado, es una venida para hacer separación, y de esta venida para separación se dice:

Mat 24:42  Velad pues, porque no sabéis á qué hora ha de venir vuestro Señor.

En el pasaje paralelo a este versículo se dice que Jesús dijo:

Apo 3:3  Acuérdate pues de lo que has recibido y has oído, y guárdalo, y arrepiéntete. Y si no velares, vendré á ti como ladrón, y no sabrás en qué hora vendré á ti.

Esta es una venida de la cual no se sabe la hora, pero si se sabe que es una venida “personal”, pues Jesús “vendrá a tí”.Esta venida es una venida del Señor a juzgar primero:

Mal 3:5  Y vendré a vosotros para juicio; y seré pronto testigo contra los hechiceros y adúlteros

El mismo Señor habla en Mateo 22 acerca de un juicio que ha de suceder antes de la segunda venida de Cristo y dónde se escogen los salvados:

Mat 22:10  Y saliendo los siervos por los caminos, juntaron a todos los que hallaron, juntamente malos y buenos: y las bodas fueron llenas de convidados.

Mat 22:11  Y entró el rey para ver los convidados, y vio allí un hombre no vestido de boda.

Mat 22:12  Y le dijo: Amigo, ¿cómo entraste aquí no teniendo vestido de boda? Más él cerró la boca.

Mat 22:13  Entonces el rey dijo a los que servían: Atado de pies y de manos tomadle, y echadle en las tinieblas de afuera: allí será el lloro y el crujir de dientes.

Mat 22:14  Porque muchos son llamados, y pocos escogidos.

 

Se ve del pasaje en cuestión que en este juicio se “separan” los malos de los buenos. Es la misma idea de la parábola del trigo y la cizaña: se separan a este momento del juicio los malos o cizaña de los buenos o trigo. Es una separación espiritual que marca a unos para ser juntados por los ángeles para el granero celestial y a otros atados en manojos para la destrucción por fuego.

En el Apocalipsis también se menciona que antes que venga la destrucción de la bestia y de la ramera que la cabalga, ha de venir una predicación que como la de Noé advierte que ha comenzado un juicio y hace un llamado denunciando la caída de esta ramera y sus hijas y a salir de ellas.

 

Apo 14:6  Y vi otro ángel volar por en medio del cielo, que tenía el evangelio eterno para predicarlo a los que moran en la tierra, y a toda nación y tribu y lengua y pueblo,

Apo 14:7  Diciendo en alta voz: Temed a Dios, y dadle honra; porque la hora de su juicio es venida; y adorad a aquel que ha hecho el cielo y la tierra y el mar y las fuentes de las aguas.

Apo 14:8  Y otro ángel le siguió, diciendo: Ha caído, ha caído Babilonia, aquella grande ciudad, porque ella ha dado a beber a todas las naciones del vino del furor de su fornicación.

Apo 14:9  Y el tercer ángel los siguió, diciendo en alta voz: Si alguno adora a la bestia y a su imagen, y toma la señal en su frente, o en su mano,

Apo 14:10  Este también beberá del vino de la ira de Dios,

 

El primer ángel anuncia la llegada del juicio, como Noé advirtió que Dios había decidido el fin de toda carne y estaban en un tiempo de juicio.

El segundo ángel denuncia a la Ramera y a sus hijas y manda a salir de ellas para ser salvos y no recibir el diluvio de fuego que viene:

Apo 18:4  Y oí otra voz del cielo, que decía: Salid de ella, pueblo mío, porque no seáis participantes de sus pecados, y que no recibáis de sus plagas.

Y el tercer ángel dice que quien adore a la bestia y su imagen ciertamente beberá de estas plagas.

A pesar de la claridad de estos pasajes muchos no entienden como la generación de los días de Noé. Muchos no entienden que hace tres o cuatro generaciones que ya comenzó el juicio y que se está predicando ahora como en los días de Noé. Muchos no entienden quién es la Ramera o quiénes son sus hijas y que si quieren ser salvos y ser arrebatados deben “salir de ella” y de cualquiera que los vincule a ella. Muchos no entienden que la bestia o su imagen “engañarían si fuere posible a los escogidos” por lo cual los escogidos van a pasar por la prueba de la tribulación y no serán arrebatados antes. Y como no entienden eso no se preparan para el resurgir de esta bestia. Hermanos es a eso que se refiere Jesús cuando dice que “uno será tomado y otro será dejado”. Uno será tomado cuando Jesús venga sobre él para juicio y esté velando y orando y atento al juicio y a no tener nada que ver con las rameras de Babilonia o con la Bestia ni su imagen ni su marca. Pero otro será dejado porque no estaba preparado. Será dejado en la tierra pero no quedará vivo para el tiempo de los mil años, quedará para ser alimento de las aves del cielo. Así lo expresó Jesús:

Luc 17:35  Dos mujeres estarán moliendo juntas: la una será tomada, y la otra dejada.

Luc 17:36  Dos estarán en el campo; el uno será tomado, y el otro dejado.

Luc 17:37  Y respondiendo, le dicen: ¿Dónde, Señor? Y él les dijo: Donde estuviere el cuerpo, allá se juntarán también las águilas.

Serán dejados. Los discípulos preguntaron que dónde sería dejado y Jesús dice que donde estuvieren las águilas. ¿Pero serán dejados vivos?

“…así será también la venida del Hijo del hombre. Porque donde quiera que estuviere el cuerpo muerto, allí se juntarán las águilas (Mateo 24.27-28).

Serán dejados muertos pues las águilas se juntan en donde está el cuerpo muerto. Esto es lo que dice Apocalipsis que sucederá cuando Jesús venga:

Apo 19:17  Y vi un ángel que estaba en el sol, y clamó con gran voz, diciendo á todas las aves que volaban por medio del cielo: Venid, y congregaos á la cena del gran Dios,

Apo 19:18  Para que comáis carnes de reyes, y de capitanes, y carnes de fuertes, y carnes de caballos, y de los que están sentados sobre ellos; y carnes de todos, libres y siervos, de pequeños y de grandes

Apo 19:19  Y vi la bestia, y los reyes de la tierra y sus ejércitos, congregados para hacer guerra contra el que estaba sentado sobre el caballo, y contra su ejército.

Apo 19:20  Y la bestia fué presa, y con ella el falso profeta que había hecho las señales delante de ella, con las cuales había engañado á los que tomaron la señal de la bestia, y habían adorado su imagen. Estos dos fueron lanzados vivos dentro de un lago de fuego ardiendo en azufre.

Apo 19:21  Y los otros fueron muertos con la espada que salía de la boca del que estaba sentado sobre el caballo, y todas las aves fueron hartas de las carnes de ellos.

Las águilas se juntarán para comer la  carne de los cuerpos muertos de aquellos que fueron dejados a la segunda venida de Jesús. Aquellos que no entendieron ni el significado, ni el tiempo, ni el lugar del mensaje de los tres ángeles y que por tanto no se prepararon. De aquellos que no escucharon al moderno Noé (tres ángeles) antes se burlaron de aquellos que construyeron el Arca como Dios les mandó.

Querido lector es mi deseo que seas parte de aquellos que fueron tomados, por tanto te exhorto en el nombre de nuestro Señor Jesucristo que te prepares para soportar por la fe la gran tribulación, que entiendas quien es la ramera, quienes son sus hijas y salgas de ellas, que entiendas quien es la bestia y su imagen y cuál es su marca y lo aborrezcas de todo corazón para que puedas ser tomado o sellado para el granero celestial. ¿Quieres entender? Si deseas saber más sobre lo que ocurrirá en ocasión de la segunda venida de Jesús y durante los mil años de apocalipsis recomendamos adquirir los siguientes libros:

  1. La Grande Controversia entre Cristo y Satanás.
  2. El Apocalipsis Revelando el Futuro.
  3. El Octavo.
  4. Daniel 12: 1260, 1290 y 1335 días.

Dios te bendiga.

0 comentarios en «El Arrebatamiento de la Iglesia»
  1. esa es una controversia yo quiero hacerle una pregunta y quiero que me la responda como una persona preparada y casada me imajino que lo esta cuando usted se iba ha casar que iso mando asu novia que haora es su esposa ha que los hombres se acostaran con ella para ber siera buena mujer o tanbien que la maltratara que la asotaran ,que le pegaran que aguantara hambre para ver si era buena ha sufrir para ver si era buena esposa si podia soportar como cuando te dice quien te casa si le seras fiel en las buenas y en las malas acaso en el matrimonio ya se sabe lo que se va a vivir nunca un novio hace sufrir ha una novia primero para casarse con ella entonces tanbie jesus nunca va hacer sufrir ha su novia para casarse con ella por que por que el ya sufrio por eya en la cruz del calvario y se entrego asi mismo dice la palabra de Dios ho usted iso lo contrario de lo que le comente

    1. Lo que dices y argumentas son puros razonamientos humanos, y estoy aqui es para dialogar basado en la Biblia así que por favor mencione los versiculos que usted dice apoyan su posición y en base a eso argumentamos. Dios le bendiga

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