En el verano de 1843, Edson asistió a reuniones milleritas en Rochester, donde predicaban Joshua Himes y Charles Fitch, y aceptó el mensaje del pronto advenimiento.
Vivió el anuncio de la “hora del juicio” con esperanza intensa, incluso experimentando presentimientos o visiones que fortalecían su labor espiritual. El 22 de octubre de 1844, sin embargo, sus esperanzas se derrumbaron: describió el Gran Chasco como una pérdida más amarga que ver a todos sus amigos terrenales desaparecer.
Cuando la iglesia metodista rechazó la doctrina del advenimiento inminente y expulsó a quienes la abrazaban, Edson y su esposa comenzaron a realizar reuniones en su propia casa.
La oposición fue feroz: una turba de unos cuarenta hombres armados irrumpió en una reunión hogareña y se lanzaron amenazas de muerte, obligando a la familia a trasladarse a una granja alquilada en Centerport.
Para Edson, “salir de Babilonia” significó literalmente abandonar su congregación y sufrir persecución por mantenerse fiel al mensaje profético.
La mañana siguiente al Chasco, tras una noche de oración en su granero, Edson cruzaba un campo de maíz cuando, según su testimonio, el cielo pareció abrirse ante su mente.
Comprendió claramente que Cristo no había salido del Lugar Santísimo para venir a la tierra, sino que había entrado por primera vez en el segundo departamento del santuario celestial para realizar una obra previa a su regreso. Este concepto, estudiado luego junto a O.R.L. Crosier y el Dr. Hahn, proporcionó la clave para explicar 1844 como la entrada de Jesús al juicio investigador y la purificación del santuario celestial.
En el otoño de 1846, tras escuchar a José Bates y leer su folleto sobre el sábado, Edson exclamó: “Hermano Bates, eso es luz y verdad. El séptimo día es el sábado; y estoy con usted para guardarlo”.
En 1852 redactó artículos donde relacionó los mandamientos de Dios y el sello del Dios vivo de Apocalipsis 7, presentando la observancia del sábado como parte central de la preparación del pueblo de Dios para el sellamiento final.