• Sáb. May 21st, 2022

La Antorcha Profética

Desde el 2001 predicando la verdad presente pura y sin adulteración

LECCIÓN 17: LA PRUEBA DE LA FE (Escuela Sabática)

PorJohn Garcia Key (ES)

Abr 29, 2022

HISTORIA DEL ANTIGUO TESTAMENTO PARTE 2

30 de abril de 2022

Pasaje bíblico central: Génesis 31, 32 y 33

Lectura adicional: Patriarcas y Profetas capítulo 18

P R E G U N T A S

1. ¿Cuánto tiempo estuvo Jacob con su tío Labán?

Génesis 31:38 Estos VEINTE AÑOS HE ESTADO CONTIGO; tus ovejas y tus cabras nunca abortaron, ni yo comí carnero de tus ovejas.

2. ¿Fue fácil trabajar para su tío?

Génesis 31:39-41 Nunca te traje lo arrebatado por las fieras: YO PAGABA EL DAÑO; LO HURTADO así de día como de noche, A MÍ ME LO COBRABAS. DE DÍA ME CONSUMÍA EL CALOR, Y DE NOCHE LA HELADA, Y EL SUEÑO HUÍA DE MIS OJOS. Así he estado veinte años en tu casa; catorce años te serví por tus dos hijas, y seis años por tu ganado, Y HAS CAMBIADO MI SALARIO DIEZ VECES.

3. ¿Cómo le prosperó Dios?

Génesis 31:7-9 y vuestro padre me ha engañado, y me ha cambiado el salario diez veces; pero DIOS NO LE HA PERMITIDO QUE ME HICIESE MAL. Si él decía así: Los pintados serán tu salario, entonces todas las ovejas parían pintados; y si decía así: Los listados serán tu salario; entonces todas las ovejas parían listados. ASÍ QUITÓ DIOS EL GANADO DE VUESTRO PADRE, Y ME LO DIO A MÍ.

Génesis 31:42 Si el Dios de mi padre, Dios de Abraham y temor de Isaac, no estuviera conmigo, de cierto me enviarías ahora con las manos vacías; pero DIOS VIO MI AFLICCIÓN Y EL TRABAJO DE MIS MANOS, Y TE REPRENDIÓ ANOCHE.

4. Cuando Jacob huyó de Labán, ¿cómo se interpuso el Señor para protegerle de la ira de Labán?

Génesis 31:29 Poder hay en mi mano para haceros mal; mas EL DIOS DE TU PADRE ME HABLÓ ANOCHE DICIENDO: GUÁRDATE QUE NO HABLES A JACOB DESCOMEDIDAMENTE.

5. ¿Quiénes le salieron al encuentro mientras Jacob seguía su camino?

Génesis 32:1 Jacob siguió su camino, y le salieron al encuentro ÁNGELES DE DIOS.

6. ¿Qué hizo Jacob y como le llamó a este lugar?

Génesis 32:2 Y dijo Jacob cuando los vio: Campamento de Dios es este; y llamó el nombre de aquel lugar MAHANAIM.

Nuevamente el Señor dio a Jacob otra señal del amparo divino. Mientras viajaba hacia el sur del monte de Galaad, le pareció que dos ejércitos de ángeles celestiales le rodeaban por delante y por detrás, y que avanzaban con su caravana, como para protegerla. Jacob se acordó de la visión que había tenido en Betel tanto tiempo antes, y su oprimido corazón se alivió con esta prueba de que los mensajeros divinos, que al huir de Canaán le habían infundido esperanza y ánimo, le custodiarían ahora que regresaba. Y dijo: “El campo de Dios es éste; y llamó el nombre de aquel lugar Mahanaim,” o sea “los dos campos, o dos ejércitos.” (PP, 194.4)

7. ¿Con qué propósito los ángeles son enviados a la tierra?

Hebreos 1:14 ¿No son todos espíritus ministradores, enviados PARA SERVICIO A FAVOR DE LOS QUE SERÁN HEREDEROS DE LA SALVACIÓN?

8. ¿Qué mensaje le envió Jacob a Esaú?

Génesis 32:3-5 Y envió Jacob mensajeros delante de sí a Esaú su hermano, a la tierra de Seir, campo de Edom. Y les mandó diciendo: ASÍ DIRÉIS A MI SEÑOR ESAÚ: ASÍ DICE TU SIERVO JACOB: CON LABÁN HE MORADO, Y ME HE DETENIDO HASTA AHORA; Y TENGO VACAS, ASNOS, OVEJAS, Y SIERVOS Y SIERVAS; Y ENVÍO A DECIRLO A MI SEÑOR, PARA HALLAR GRACIA EN TUS OJOS.

Jacob creyó que debía hacer algo en favor de su propia seguridad. Mandó, pues, mensajeros a su hermano con un saludo conciliatorio. Los instruyó respecto a las palabras exactas con las cuales se habían de dirigir a Esaú. Se había predicho ya antes del nacimiento de los dos hermanos, que el mayor serviría al menor, y para que el recuerdo de esto no fuese motivo de amargura, dijo Jacob a los siervos, que los mandaba a “mi señor Esaú;” y cuando fuesen llevados ante él, debían referirse a su amo como “tu siervo Jacob;” y para quitar el temor de que volvía como indigente errante para reclamar la herencia de su padre, Jacob le mandó decir en su mensaje: “Tengo vacas, y asnos, y ovejas, y siervos y siervas; y envío a decirlo a mi señor, por hallar gracia en tus ojos.” (PP, 195.1)

9. ¿Qué noticias le trajeron los mensajeros al volver?

Génesis 32:6  Y los mensajeros volvieron a Jacob, diciendo: VINIMOS A TU HERMANO ESAÚ, Y ÉL TAMBIÉN VIENE A RECIBIRTE, Y CUATROCIENTOS HOMBRES CON ÉL.

Pero los siervos volvieron con la noticia de que Esaú se acercaba con cuatrocientos hombres, y que no había dado contestación al mensaje amistoso. Parecía cierto que venía para vengarse. El terror se apoderó del campamento. (PP, 195.2)

10. ¿Cómo le afectó esta noticia?

Génesis 32:7 Entonces Jacob tuvo gran temor, y SE ANGUSTIÓ; Y DISTRIBUYÓ EL PUEBLO que tenía consigo, y las ovejas y las vacas y los camellos, EN DOS CAMPAMENTOS.

Jacob…No podía volverse y temía avanzar. Sus acompañantes, desarmados y desamparados, no tenían la menor preparación para hacer frente a un encuentro hostil. Por eso los dividió en dos grupos, de modo que si uno fuese atacado, el otro tuviera ocasión de huir. De sus muchos ganados mandó generosos regalos a Esaú con un mensaje amistoso. (PP, 195.2)

11. ¿Qué buena razón tenía Jacob para temer a Esaú?

Respuesta personal: Esaú había prometido matarlo por quitarle la primogenitura y la bendición

A medida que se acercaba al fin de su viaje, el recuerdo de Esaú le traía muchos presentimientos aflictivos. Después de la huida de Jacob, Esaú se había considerado como único heredero de la hacienda de su padre. La noticia del retorno de Jacob podía despertar en él temor de que venía a reclamar su herencia. Esaú podía ahora hacerle mucho daño a su hermano, si lo deseaba; y estaba tal vez dispuesto a usar de violencia contra él, no sólo por el deseo de vengarse, sino también para asegurarse la posesión absoluta de la riqueza que había considerado tanto tiempo como suya. (PP, 194.3)

12. ¿Cuál fue la oración que hizo para liberación?

Génesis 32:9-12 Y dijo Jacob: DIOS DE MI PADRE ABRAHAM, Y DIOS DE MI PADRE ISAAC, JEHOVÁ, QUE ME DIJISTE: VUÉLVETE A TU TIERRA Y A TU PARENTELA, Y YO TE HARÉ BIEN; MENOR SOY QUE TODAS LAS MISERICORDIAS Y QUE TODA LA VERDAD QUE HAS USADO PARA CON TU SIERVO; PUES CON MI CAYADO PASÉ ESTE JORDÁN, Y AHORA ESTOY SOBRE DOS CAMPAMENTOS. LÍBRAME AHORA DE LA MANO DE MI HERMANO, DE LA MANO DE ESAÚ, PORQUE LE TEMO; NO VENGA ACASO Y ME HIERA LA MADRE CON LOS HIJOS. Y TÚ HAS DICHO: YO TE HARÉ BIEN, Y TU DESCENDENCIA SERÁ COMO LA ARENA DEL MAR, QUE NO SE PUEDE CONTAR POR LA MULTITUD.

Aunque Jacob había dejado a Padan-aram en obediencia a la instrucción divina, no volvió sin muchos temores por el mismo camino por donde había pasado como fugitivo veinte años antes. Recordaba siempre el pecado que había cometido al engañar a su padre. Sabía que su largo destierro era el resultado directo de aquel pecado, y día y noche, mientras cavilaba en estas cosas, los reproches de su conciencia acusadora entristecían el viaje. (PP, 194.1)

 [Jacob] Hizo todo lo que estaba de  parte para expiar el daño hecho a su hermano y evitar el peligro que le amenazaba, y luego, con humildad y arrepentimiento, pidió así la protección divina (PP, 195.2)

13. ¿Qué precauciones tomó por seguridad?

Génesis 32:7-8 Entonces Jacob tuvo gran temor, y se angustió; y DISTRIBUYÓ EL PUEBLO QUE TENÍA CONSIGO, Y LAS OVEJAS Y LAS VACAS Y LOS CAMELLOS, EN DOS CAMPAMENTOS. Y dijo: SI VIENE ESAÚ CONTRA UN CAMPAMENTO Y LO ATACA, EL OTRO CAMPAMENTO ESCAPARÁ.

Génesis 32:13-21 Y durmió allí aquella noche, y TOMÓ DE LO QUE LE VINO A LA MANO UN PRESENTE PARA SU HERMANO ESAÚ: doscientas cabras y veinte machos cabríos, doscientas ovejas y veinte carneros, treinta camellas paridas con sus crías, cuarenta vacas y diez novillos, veinte asnas y diez borricos. Y LO ENTREGÓ A SUS SIERVOS, cada manada de por sí; y dijo a sus siervos: Pasad delante de mí, y poned espacio entre manada y manada. Y mandó al primero, diciendo: SI ESAÚ MI HERMANO TE ENCONTRARE, y te preguntare, diciendo: ¿De quién eres? ¿y adónde vas? ¿y para quién es esto que llevas delante de ti? ENTONCES DIRÁS: ES UN PRESENTE DE TU SIERVO JACOB, QUE ENVÍA A MI SEÑOR ESAÚ; Y HE AQUÍ TAMBIÉN ÉL VIENE TRAS NOSOTROS. Mandó también al segundo, y al tercero, y a todos los que iban tras aquellas manadas, diciendo: Conforme a esto hablaréis a Esaú, cuando le hallareis. Y diréis también: He aquí tu siervo Jacob viene tras nosotros. PORQUE DIJO: APACIGUARÉ SU IRA CON EL PRESENTE QUE VA DELANTE DE MÍ, Y DESPUÉS VERÉ SU ROSTRO; QUIZÁ LE SERÉ ACEPTO. PASÓ, PUES, EL PRESENTE DELANTE DE ÉL; Y ÉL DURMIÓ AQUELLA NOCHE EN EL CAMPAMENTO.

Había llegado ahora al río Jaboc, y cuando vino la noche Jacob mandó a su familia cruzar por el vado al otro lado del río, quedándose él solo atrás. Había decidido pasar la noche en oración y deseaba estar solo con Dios, quien podía apaciguar el corazón de Esaú. En Dios estaba la única esperanza del patriarca.

Era una región solitaria y montañosa, madriguera de fieras y escondite de salteadores y asesinos. Jacob solo e indefenso, se inclinó a tierra profundamente acongojado. Era medianoche. Todo lo que le hacía apreciar la vida estaba lejos y expuesto al peligro y a la muerte. Lo que más le amargaba era el pensamiento de que su propio pecado había traído este peligro sobre los inocentes. Con vehementes exclamaciones y lágrimas oró delante de Dios.  (PP, 196. 1-2)

14. Cuándo Jacob se quedó solo, ¿quién lo encontró?

Génesis 32:24 Así se quedó Jacob solo; y luchó con él UN VARÓN hasta que rayaba el alba.

15. ¿Cuánto tiempo luchó con el extraño?

Génesis 32:24 Así se quedó Jacob solo; y luchó con él un varón HASTA QUE RAYABA EL ALBA.

De pronto sintió una mano fuerte sobre él. Creyó que un enemigo atentaba contra su vida, y trató de librarse de las manos de su agresor. En las tinieblas los dos lucharon por predominar. No se pronunció una sola palabra, pero Jacob desplegó todas sus energías y ni un momento cejó en sus esfuerzos. Mientras así luchaba por su vida, el sentimiento de su culpa pesaba sobre su alma; sus pecados surgieron ante él, para alejarlo de Dios. Pero en su terrible aflicción recordaba las promesas del Señor, y su corazón exhalaba súplicas de misericordia.  (PP, 186.3)

16. ¿Quién fue el que luchaba con él?

Oseas 12:4-5 Venció AL ÁNGEL, y prevaleció; lloró, y le rogó; en Bet-el le halló, y allí habló con nosotros. Mas Jehová es Dios de los ejércitos; Jehová es su nombre.

17. ¿Qué hecho le abrió los ojos a Jacob sobre la verdadera naturaleza de su antagonista?

Génesis 32:25 Y cuando el varón vio que no podía con él, TOCÓ EN EL SITIO DEL ENCAJE DE SU MUSLO, Y SE DESCOYUNTÓ EL MUSLO DE JACOB mientras con él luchaba.

Comprendió que había luchado con un mensajero celestial, y que por eso sus esfuerzos casi sobrehumanos no habían obtenido la victoria. Era Cristo, “el Ángel del pacto,” el que se había revelado a Jacob. El patriarca estaba imposibilitado y sufría el dolor más agudo, pero no aflojó su asidero. Completamente arrepentido y quebrantado, se aferró al Ángel…pidiéndole la bendición. Debía tener la seguridad de que su pecado estaba perdonado. El dolor físico no bastaba para apartar su mente de este objetivo. Su resolución se fortaleció y su fe se intensificó en fervor y perseverancia hasta el fin.  (PP, 196.4)

18. ¿Qué dijo entonces el Señor?

Génesis 32:26 (primera parte) Y dijo: DÉJAME, PORQUE RAYA EL ALBA. Y Jacob le respondió: No te dejaré, si no me bendices.

19. ¿Qué conclusiones sacamos de esto?

Respuesta: TAN PRONTO COMO JACOB DESCUBRIÓ CON QUIEN ESTABA LUCHANDO, DEJÓ DE LUCHAR Y ECHÓ SUS BRAZOS SOBRE EL SEÑOR.

20. ¿Qué respondió Jacob a la petición del Señor?

Génesis 32:26 (última parte) Y dijo: Déjame, porque raya el alba. Y Jacob le respondió: NO TE DEJARÉ, SI NO ME BENDICES.

Si ésta hubiese sido una confianza jactanciosa y presumida, Jacob habría sido aniquilado en el acto; pero tenía la seguridad del que confiesa su propia indignidad, y sin embargo confía en la fidelidad del Dios que cumple su pacto.  (PP, 197. 1)

21. ¿Cuán urgente fue la súplica de Jacob?

Oseas 12:4 Venció al ángel, y prevaleció; LLORÓ, Y LE ROGÓ; en Bet-el le halló, y allí habló con nosotros.

Por su humillación, su arrepentimiento y la entrega de sí mismo, este pecador y extraviado mortal prevaleció ante la Majestad del cielo. Se había asido con temblorosa mano de las promesas de Dios, y el corazón del Amor infinito no pudo desoír los ruegos del pecador.  (PP, 197.2)

22. ¿Qué le apremiaba tanto a Jacob en ese momento?

Respuesta personal: QUE DIOS LO BENDIJERA PARA HALLAR GRACIA ANTE ESAÚ PARA QUE ÉSTE NO LO MATARA…

NOTA

La razón por la cual Jacob estaba tan apremiado cuando descubrió con quien había estado luchando, era que sintió que había llegado a una crisis en su vida; no tenía amigos terrenales que pudiesen ayudarle, su propio hermano era su enemigo jurado, y él sabía que si Dios no se interponía para ayudarle, estaba perdido. Sabía también que su calamidad había venido sobre él por causa del propio curso de su maldad.  Y como el pecado separa de Dios, sabía que si Esaú le encontraba antes de que él hiciese su paz con Dios, se perdería eternamente. Por esta razón había buscado este lugar retirado para orar. Podemos imaginar la agonía mental que sufrió mientras estaba luchando con uno que él suponía era un ladrón; se había retirado para buscar al Señor en su emergencia, y el precioso tiempo estaba transcurriendo rápidamente mientras él estaba siendo estorbado de su propósito por este extraño. Y no se requiere gran imaginación creer que tan pronto como descubrió que su antagonista era el Señor, a quien él había venido a buscar, cesó de luchar, y arrojó sus brazos sobre el Señor, mientras declaraba “no te dejaré si no me bendices”. Este aferrarse al Señor era indicativo de su persistencia y fuerza de su fe, y es un ejemplo para todos quienes buscan bendiciones especiales del Señor.

23. ¿Qué evidencia recibió finalmente de que su oración fue oída?

Génesis 32:27-28 Y el varón le dijo: ¿Cuál es tu nombre? Y él respondió: Jacob. Y EL VARÓN LE DIJO: NO SE DIRÁ MÁS TU NOMBRE JACOB, SINO ISRAEL; PORQUE HAS LUCHADO CON DIOS Y CON LOS HOMBRES, Y HAS VENCIDO.

24. ¿Qué estaba incluido en esta bendición?

Respuesta: EL PERDÓN DE TODOS LOS PECADOS DE SU VIDA PASADA.

El error que había inducido a Jacob al pecado de alcanzar la primogenitura por medio de un engaño, ahora le fue claramente manifestado. No había confiado en las promesas de Dios, sino que había tratado de hacer por su propio esfuerzo lo que Dios habría hecho a su tiempo y a su modo. En prueba de que había sido perdonado, su nombre, que hasta entonces le había recordado su pecado, fue cambiado por otro que conmemoraba su victoria. “No se dirá más tu nombre Jacob [el suplantador] —dijo el Ángel, —sino Israel… (PP, 197.3)

Jacob alcanzó la bendición que su alma había anhelado. Su pecado como suplantador y engañador había sido perdonado. La crisis de su vida había pasado. La duda, la perplejidad y los remordimientos habían amargado su existencia; pero ahora todo había cambiado; y fue dulce la paz de la reconciliación con Dios. Jacob ya no tenía miedo de encontrarse con su hermano. Dios, que había perdonado su pecado, podría también conmover el corazón de Esaú para que aceptase su humillación y arrepentimiento.  (PP, 197.4)

25. ¿En qué condición vienen generalmente los pecadores antes de obtener el perdón?

 Romanos 7:24-25 ¡MISERABLE DE MÍ! ¿QUIÉN ME LIBRARÁ DE ESTE CUERPO DE MUERTE? Gracias doy a Dios, por Jesucristo Señor nuestro. Así que, yo mismo con la mente sirvo a la ley de Dios, mas con la carne a la ley del pecado.

Si Jacob no se hubiese arrepentido antes por su pecado consistente en tratar de conseguir la primogenitura mediante un engaño, Dios no habría podido oír su oración ni conservarle bondadosamente la vida. Así será en el tiempo de angustia. Si el pueblo de Dios tuviera pecados inconfesos que aparecieran ante ellos cuando los torturen el temor y la angustia, serían abrumados; la desesperación anularía su fe, y no podrían tener confianza en Dios para pedirle su liberación. Pero aunque tengan un profundo sentido de su indignidad, no tendrán pecados ocultos que revelar. Sus pecados habrán sido borrados por la sangre expiatoria de Cristo, y no los podrán recordar.  (PP, 200.2)

26. ¿Qué otra evidencia tuvo de que había prevalecido con Dios y con los hombres?

Génesis 33:1-16 Alzando Jacob sus ojos, miró, y he aquí venía Esaú, y los cuatrocientos hombres con él; entonces repartió él los niños entre Lea y Raquel y las dos siervas. Y puso las siervas y sus niños delante, luego a Lea y sus niños, y a Raquel y a José los últimos. Y él pasó delante de ellos y se inclinó a tierra siete veces, hasta que llegó a su hermano. Pero ESAÚ CORRIÓ A SU ENCUENTRO Y LE ABRAZÓ, Y SE ECHÓ SOBRE SU CUELLO, Y LE BESÓ; Y LLORARON. Y alzó sus ojos y vio a las mujeres y los niños, y dijo: ¿Quiénes son éstos? Y él respondió: Son los niños que Dios ha dado a tu siervo. Luego vinieron las siervas, ellas y sus niños, y se inclinaron. Y vino Lea con sus niños, y se inclinaron; y después llegó José y Raquel, y también se inclinaron. Y ESAÚ DIJO: ¿QUÉ TE PROPONES CON TODOS ESTOS GRUPOS QUE HE ENCONTRADO? Y JACOB RESPONDIÓ: EL HALLAR GRACIA EN LOS OJOS DE MI SEÑOR. Y DIJO ESAÚ: SUFICIENTE TENGO YO, HERMANO MÍO; SEA PARA TI LO QUE ES TUYO. Y dijo Jacob: No, yo te ruego; si he hallado ahora gracia en tus ojos, acepta mi presente, porque he visto tu rostro, como si hubiera visto el rostro de Dios, pues que con tanto favor me has recibido. Acepta, te ruego, mi presente que te he traído, porque Dios me ha hecho merced, y todo lo que hay aquí es mío. E insistió con él, y Esaú lo tomó. Y ESAÚ DIJO: ANDA, VAMOS; Y YO IRÉ DELANTE DE TI. Y Jacob le dijo: Mi señor sabe que los niños son tiernos, y que tengo ovejas y vacas paridas; y si las fatigan, en un día morirán todas las ovejas. Pase ahora mi señor delante de su siervo, y yo me iré poco a poco al paso del ganado que va delante de mí y al paso de los niños, hasta que llegue a mi señor a Seir. Y Esaú dijo: DEJARÉ AHORA CONTIGO DE LA GENTE QUE VIENE CONMIGO. Y Jacob dijo: ¿Para qué esto? Halle yo gracia en los ojos de mi señor. Así volvió Esaú aquel día por su camino a Seir.

Mientras Jacob luchaba con el Ángel, otro mensajero celestial fue enviado a Esaú. En un sueño éste vio a su hermano desterrado durante veinte años de la casa de su padre; presenció el dolor que sentiría al saber que su madre había muerto; le vio rodeado de las huestes de Dios. Esaú relató este sueño a sus soldados, con la orden de que no hicieran daño alguno a Jacob, porque el Dios de su padre estaba con él.

Por fin las dos compañías se acercaron una a la otra, el jefe del desierto al frente de sus guerreros, y Jacob con sus mujeres e hijos, acompañado de pastores y siervas, y seguido de una larga hilera de rebaños y manadas. Apoyado en su cayado, el patriarca avanzó al encuentro de la tropa de soldados. Estaba pálido e imposibilitado por la reciente lucha, y caminaba lenta y penosamente, deteniéndose a cada paso; pero su cara estaba iluminada de alegría y paz.  Al ver a su hermano cojo y doliente, “Esaú corrió a su encuentro…  Hasta los corazones de los rudos soldados de Esaú fueron conmovidos, cuando presenciaron esta escena. A pesar de que él les había relatado su sueño no podían explicarse el cambio que se había efectuado en su jefe. Aunque vieron la flaqueza del patriarca, lejos estuvieron de pensar que esa debilidad se había trocado en su fuerza.  (PP, 198.1-3)

27. ¿Qué exhortación se nos da a  sobre este ejemplo?

Oseas 12:6 Tú, pues, VUÉLVETE A TU DIOS; GUARDA MISERICORDIA Y JUICIO, Y EN TU DIOS CONFÍA SIEMPRE.

Tal será la experiencia del pueblo de Dios en su lucha final con los poderes del mal. Dios probará la fe de sus seguidores, su constancia, y su confianza en el poder de él para librarlos. Satanás se esforzará por aterrarlos con el pensamiento de que su situación no tiene esperanza; que sus pecados han sido demasiado grandes para alcanzar el perdón. Tendrán un profundo sentimiento de sus faltas, y al examinar su vida, verán desvanecerse sus esperanzas. Pero recordando la grandeza de la misericordia de Dios, y su propio arrepentimiento sincero, pedirán el cumplimiento de las promesas hechas por Cristo a los pecadores desamparados y arrepentidos. Su fe no faltará porque sus oraciones no sean contestadas en seguida. Se asirán del poder de Dios, como Jacob se asió del Ángel, y el lenguaje de su alma será: “No te dejaré, si no me bendices.” PP54 200.1

28. ¿De qué tiempo en la historia del pueblo de Dios, es esta experiencia de Jacob una figura?

Daniel 12:1 EN AQUEL TIEMPO SE LEVANTARÁ MIGUEL, el gran príncipe que está de parte de los hijos de tu pueblo; Y SERÁ TIEMPO DE ANGUSTIA, cual nunca fue desde que hubo gente hasta entonces; pero en aquel tiempo será libertado tu pueblo, todos los que se hallen escritos en el libro.

Jeremías 30:7 ¡Ah, cuán grande es aquel día! tanto, que no hay otro semejante a él; TIEMPO DE ANGUSTIA PARA JACOB; pero de ella será librado.

La experiencia de Jacob durante aquella noche de lucha y angustia representa la prueba que habrá de soportar el pueblo de Dios inmediatamente antes de la segunda venida de Cristo. El profeta Jeremías, contemplando en santa visión nuestros días, dijo: “Hemos oído voz de temblor: espanto, y no paz,… hanse tornado pálidos todos los rostros. ¡Ah, cuán grande es aquel día! tanto, que no hay otro semejante a él: tiempo de angustia para Jacob; mas de ella será librado.” Jeremías 30:5-7. (PP, 199.1)

29. ¿Qué está garantizado para todos aquellos que finalmente prevalecen?

Apocalipsis 3:21 AL QUE VENCIERE, LE DARÉ QUE SE SIENTE CONMIGO EN MI TRONO, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono.

Cuando Cristo acabe su obra mediadora en favor del hombre, entonces empezará ese tiempo de aflicción. Entonces la suerte de cada alma habrá sido decidida, y ya no habrá sangre expiatoria para limpiarnos del pecado. Cuando Cristo deje su posición de intercesor ante Dios, se anunciará solemnemente: “El que es injusto, sea injusto todavía: y el que es sucio, ensúciese todavía: y el que es justo, sea todavía justificado: y el santo sea santificado todavía.” Apocalipsis 22:11. Entonces el Espíritu que reprime el mal se retirará de la tierra. Como Jacob estuvo bajo la amenaza de muerte de su airado hermano, así también el pueblo de Dios estará en peligro de los impíos que tratarán de destruirlo. Y como el patriarca luchó toda la noche pidiendo ser librado de la mano de Esaú, así clamarán los justos a Dios día y noche que los libre de los enemigos que los rodean.  (PP, 199.2)     

CONCLUSIÓN  

La historia de Jacob es una promesa de que Dios no desechará a los que fueron arrastrados al pecado, pero que se han vuelto al Señor con verdadero arrepentimiento. Por la entrega de sí mismo y por su confiada fe, Jacob alcanzó lo que no había podido alcanzar con su propia fuerza. Así el Señor enseñó a su siervo que sólo el poder y la gracia de Dios podían darle las bendiciones que anhelaba. Así ocurrirá con los que vivan en los últimos días. Cuando los peligros los rodeen, y la desesperación se apodere de su alma, deberán depender únicamente de los méritos de la expiación. Nada podemos hacer por nosotros mismos. En toda nuestra desamparada indignidad, debemos confiar en los méritos del Salvador crucificado y resucitado. Nadie perecerá jamás mientras haga esto. La larga y negra lista de nuestros delitos está ante los ojos del Infinito. El registro está completo; ninguna de nuestras ofensas ha sido olvidada. Pero el que oyó las súplicas de sus siervos en lo pasado, oirá la oración de fe y perdonará nuestras transgresiones. Lo ha prometido, y cumplirá su palabra. (PP 201.1)

Jacob prevaleció, porque fue perseverante y decidido. Su experiencia atestigua el poder de la oración insistente. Este es el tiempo en que debemos aprender la lección de la oración que prevalece y de la fe inquebrantable. Las mayores victorias de la iglesia de Cristo o del cristiano no son las que se ganan mediante el talento o la educación, la riqueza o el favor de los hombres. Son las victorias que se alcanzan en la cámara de audiencia con Dios, cuando la fe fervorosa y agonizante se ase del poderoso brazo de la omnipotencia. (PP 201.2)

Los que no estén dispuestos a dejar todo pecado ni a buscar seriamente la bendición de Dios, no la alcanzarán. Pero todos los que se afirmen en las promesas de Dios como lo hizo Jacob, y sean tan vehementes y constantes como lo fue él, alcanzarán el éxito que él alcanzó.  (PP, 202.1)

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