La Expiación es la gran doctrina central del evangelio. Así abre J. H. Waggoner su libro La Expiación (1884).

Waggoner no pide disculpas por la Biblia. Cristo y los apóstoles nunca la defendieron: la invocaban como autoridad final. Cuando algunos negaban una verdad, Jesús no respondía con filosofía ni con ciencia, sino con la Palabra: «Erráis, ignorando las Escrituras y el poder de Dios» (Mateo 22:29).

Muchos atacan la Expiación porque se ha enseñado como si el perdón dejara la ley sin fuerza. Pero el perdón no absuelve al culpable de su obligación con la ley que lo condenó. Dios perdona sosteniendo la autoridad de su ley, no anulándola.

Señor, danos respeto a tu Palabra y claridad para no separar el perdón de la justicia. Amén.

📖 Día 0 de la lectura de La Expiación: prefacio. Mañana seguimos.

Por Editor

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