Leccion 13: Cómo guardar el sábado

La Fe de Jesús Purificada · Lección 13

Cómo debe ser guardado el sábado

Forma debida de respetar el sábado

1. ¿Qué hizo Dios con el sábado?

Génesis 2:1-3.

2. ¿En qué día se deben hacer los preparativos?

Éxodo 16:22, 23.

3. ¿Cuándo comienza el sábado?

Levítico 23:32.

4. ¿De qué hay que abstenerse el sábado?

Éxodo 20:10.

5. ¿Dónde hay que asistir el sábado?

S. Lucas 4:16.

6. ¿Qué se puede hacer el sábado?

S. Mateo 12:12.

Bendiciones al que obedece a Dios

7. ¿Qué promesa hace Dios al que es fiel?

Salmos 37:25.

8. ¿Qué protección brindará Dios a quien le obedece?

Deuteronomio 11:13-15.

¿Qué debo hacer?

  1. Obedecer fielmente lo que Dios manda (Santiago 4:17).
  2. Confiar plenamente en Jesús (Filipenses 4:13).

Mi resolución

Decido guardar fielmente el santo sábado, siguiendo el ejemplo de Jesús y por medio del poder divino de Jesús.

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Estudio adicional

Forma de respetar el sábado

Dios requiere la cesación del trabajo regular (Éxodo 20:8-11; 31:13-18; 34:21). No se debe comprar ni vender (Nehemías 10:31; 13:15-20). Lo más indicado es asistir a un culto religioso (Levítico 26:2; Hebreos 10:25; S. Lucas 4:16; Hechos 17:2). También es propio realizar obras de bien (S. Marcos 3:4; S. Mateo 12:12).

Dios ayuda a quienes le obedecen

Es necesario cumplir la voluntad de Dios (S. Mateo 7:21). Hay que obedecer todo lo que Dios manda (Santiago 2:10). El motivo de la obediencia es el amor (S. Juan 14:15). Cuando guardamos el sábado recibimos las bendiciones prometidas (Deuteronomio 11:26, 27; Isaías 41:10; Salmos 37:25; Isaías 58:13, 14).

Restauración del sábado

A causa de la apostasía de la Iglesia cristiana, el sábado fue cambiado por “el venerable día del sol”, o sea, el domingo. Pero la Santa Biblia había predicho que la observancia del santo mandamiento sería restaurada por un pueblo que sería llamado “reparador de portillos” (Isaías 58:12, 13). Dicho pueblo “guarda los mandamientos de Dios” (Apocalipsis 12:17; Isaías 66:23).

Por eso, la Iglesia Adventista del Séptimo Día respeta el día del Señor. Cada sábado, en todos los rincones del mundo, se reúnen millones de personas para alabar y adorar a Dios.

El culto sabático

La parte central de la celebración del sábado la constituye el culto de adoración a Dios. Se celebra en la mañana y consta de una escuela para el estudio de la Santa Biblia. Luego viene el culto propiamente dicho, cuya parte central es la predicación a cargo de un ministro o laico.

Los fieles participan activamente por medio del canto, la oración, la lectura de la Biblia y las ofrendas. La tarde se dedica al descanso, la lectura y la meditación, la actividad misionera y una reunión dedicada a los jóvenes.

¿Cuál es la verdad?

Siendo que tantos millones de cristianos santifican el domingo, muchos se preguntan perplejos: “¿Quién estará en lo cierto?”. Nada más fácil de resolver. Debemos preguntarnos con absoluta sinceridad: “¿Cuál es la verdad?”. Luego, cuando la hayamos descubierto en la Biblia, debemos obedecerla fielmente.

Sabemos que la Biblia contiene la verdad (S. Juan 17:17). La Biblia establece como único día de descanso el sábado. Y “la palabra de Dios permanece para siempre” (Isaías 40:8).

Jesús es la revelación más pura de la verdad. Su misión era dar “testimonio de la verdad” (S. Juan 18:37). Y Jesús guardó únicamente el sábado. Nos enseñó que debemos seguir su ejemplo (S. Juan 13:15, 17). “Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos” (Hebreos 13:8).

La Ley de Dios es la verdad (Salmo 119:142). En la Ley se especifica claramente la santidad del sábado. Y los Mandamientos han sido establecidos para siempre (Salmos 119:152).

Dios, la fuente suprema de la verdad; Jesús, la Biblia y la Ley, exponentes de la verdad, enseñan definidamente la santidad del sábado. ¿Qué haremos?

Ojalá digamos: “Escogí el camino de la verdad” (Salmos 119:30).

¿Por qué guardo el sábado?

Si alguien nos preguntara: “¿Por qué respeta usted el sábado?”, podríamos darle seis razones incontrovertibles:

  1. Porque creo que hay un día del Señor, el sábado (S. Marcos 2:27, 28).
  2. Quiero ser un cristiano cabal. Para ello debo seguir en los pasos de Jesús (1 Pedro 2:21). Jesús respetó celosamente el sábado, y dijo que no había venido a cambiar los Mandamientos (S. Mateo 5:17, 18); por lo tanto, debo respetarlo.
  3. No cabe duda de que si Cristo, la Virgen María y los apóstoles estuvieran hoy en la tierra, guardarían fielmente el sábado (Hebreos 13:8).
  4. Quiero ser un fiel hijo de Dios, y fue Él quien creó el sábado.
  5. Creo en la Biblia. Ella me dice explícitamente que el sábado es santo.
  6. Quiero estar con Jesús en el cielo. Allí se guardará el sábado (Isaías 66:22, 23).

Ilustración

Un miembro de la iglesia se enfrió y dejó de asistir a ella el sábado. El pastor lo visitó y lo encontró sentado junto al fuego.

Sin decir palabra, el pastor, con una tenaza, sacó una brasa y la separó de las demás, poniéndola encima de un ladrillo, hasta que se apagó.

El hermano dijo: “No necesita decirme ni una palabra. El sábado estaré en el culto”.