Nosotros los cristianos del siglo XXI, ¿cómo debemos abordar el tema de una nueva luz? ¿Cómo Dios guió en el pasado a los pioneros para darles nueva luz? Vea el siguiente video y su resumen textual:

NUEVA LUZ

MILLER

Procurando poner a un lado toda opinión preconcebida y prescindiendo de todo comentario, comparó pasaje con pasaje con la ayuda de las referencias marginales y de la concordancia. Prosiguió su estudio de un modo regular y metódico: empezando con el Génesis y leyendo versículo por versículo, no pasaba adelante sino cuando el que estaba estudiando quedaba aclarado, dejándole libre de toda perplejidad. Cuando encontraba algún pasaje oscuro, solía compararlo con todos los demás textos que parecían tener alguna referencia con el asunto en cuestión. Reconocía a cada palabra el sentido que le correspondía en el tema de que trataba el texto, y si la idea que de él se formaba armonizaba con cada pasaje colateral, la dificultad desaparecía. Así, cada vez que daba con un pasaje difícil de comprender, encontraba la explicación en alguna otra parte de las Santas Escrituras. A medida que estudiaba y oraba fervorosamente para que Dios le alumbrara, lo que antes le había parecido oscuro se le aclaraba. Experimentaba la verdad de las palabras del salmista: “El principio de tus palabras alumbra; hace entender a los simples”. Salmos 119:130. { CS 320.1; GC.320.1 }

PIONEROS

Después que pasó la fecha de 1844, investigamos la verdad como buscando un tesoro. Me reuní con los hermanos, y estudiamos y oramos fervientemente. A menudo permanecíamos juntos hasta tarde, y algunas veces durante toda la noche, orando por la iluminación celestial y estudiando la Palabra. Una y otra vez nos reuníamos para estudiar la Biblia, a fin de conocer su significado y estar preparados para enseñarla con poder. Cuando en el estudio llegábamos al punto de decir: «No podemos ir más lejos», el Espíritu del Señor venía sobre mí. Era arrebatada en visión y se me daba una clara explicación de los pasajes que habíamos estado estudiando, e instrucciones acerca de cómo deberíamos trabajar y enseñar con eficacia. De este modo recibíamos la luz que nos ayudaba a entender los textos con respecto a Cristo, su misión y su sacerdocio. Claramente se me presentaba la línea de la verdad que se extiende desde aquel tiempo hasta cuando entremos en la ciudad de Dios, y entonces compartía con los demás las instrucciones que el Señor me había dado. – RP 235.2
https://m.egwwritings.org/es/book/1772.1492

Cuando el poder de Dios testifica en cuanto a lo que es verdad, esa verdad ha de mantenerse para siempre. No se ha de dar cabida a ninguna suposición posterior contraria a la luz que Dios ha dado. Se levantarán hombres con interpretaciones de las Escrituras que son verdad para ellos, pero que no son verdad. La verdad para este tiempo nos ha sido dada por Dios como un fundamento para nuestra fe. El mismo nos ha enseñado lo que es verdad. Se levantará uno, y después otro, con nueva luz que contradiga la luz que Dios ha dado mediante la demostración de su Espíritu Santo. Todavía están vivos unos pocos que pasaron por la experiencia ganada en el establecimiento de esta verdad. Bondadosamente Dios ha preservado sus vidas para que repitan y repitan hasta el fin de sus días la experiencia por la cual pasaron, así como el apóstol Juan lo hizo hasta el fin de su vida. Y los portaestandartes que han caído en la muerte han de hablar a través de la reimpresión de sus escritos. Se me ha instruido que así han de ser oídas sus voces. Han de dar testimonio de lo que constituye la verdad para este tiempo. { 1MS 188.2; 1SM.161.1 }

No hemos de recibir las palabras de los que vienen con un mensaje que contradice los puntos especiales de nuestra fe. Reúnen un montón de versículos y los amontonan como una prueba en torno de las teorías que afirman. Esto ha sido hecho vez tras vez durante los últimos cincuenta años. Y al paso que las Escrituras son la Palabra de Dios y han de ser respetadas, es un gran error la aplicación de ellas, si tal aplicación mueve un puntal del fundamento que Dios ha sostenido durante estos cincuenta años. El que hace tal aplicación no conoce la maravillosa demostración del Espíritu Santo que dio poder y fuerza a los mensajes pasados que han venido al pueblo de Dios. { 1MS 189.1; 1SM.161.2 }

En el estudio de la Palabra, dejen en la puerta de la investigación sus opiniones preconcebidas y sus ideas heredadas del ambiente y cultivadas individualmente. Nunca descubrirán la verdad si estudian las Escrituras para vindicar sus propias ideas, Dejen estas ideas a la puerta y acérquense con el corazón compungido para oír lo que el Señor tiene que decirles. Al sentarse el humilde indagador de la verdad a los pies de Jesús para aprender de él, la Palabra le da entendimiento. Cristo dice a los que son demasiado sabios en su propio concepto para estudiar la Biblia: “Si quieren hacerse sabios para la salvación, deben hacerse mansos y humildes de corazón”. MJ 183.4

No lean la Palabra a la luz de opiniones anteriores; investíguenla, en cambio, cuidadosamente y con oración, con una mente libre de prejuicios. Si al leerla se produce la convicción, y ven que las opiniones que han acariciado no están en armonía con la Palabra, no traten de hacer concordar la Palabra con esas opiniones. Hagan concordar sus opiniones con la Palabra. No permitan que lo que han creído o practicado en lo pasado gobierne el entendimiento. Abran los ojos de su mente para contemplar maravillas en la ley. Descubran lo que está escrito, y después afirmen sus pies en la Roca eterna. MJ 183.5

No adoptemos una actitud de sospecha—Cuando se presente una doctrina que no concuerde con nuestras opiniones debemos acudir a la Palabra de Dios, buscar al Señor en oración y no permitir al enemigo que siembre sospechas y prejuicios. Nunca debemos permitir que se manifieste en nosotros el espíritu que alistó a los sacerdotes y príncipes contra el Redentor del mundo. Ellos se quejaban de que Cristo perturbaba al pueblo, y deseaban que lo hubiese dejado en paz, porque causaba perplejidad y disensión. El Señor nos envía luz para probar qué clase de espíritu tenemos. No debemos engañarnos a nosotros mismos. OP 43.1
En 1844, siempre que llegaba a nuestra atención algo que no comprendíamos, nos arrodillábamos y pedíamos a Dios que nos ayudase a asumir la actitud debida; entonces podíamos llegar a una correcta comprensión y a sentir unánimemente. No había disensión ni enemistad, ni malas sospechas, ni falsos juicios acerca de nuestros hermanos. Si sólo conociésemos el mal que causa el espíritu de intolerancia, ¡cuán cuidadosamente lo rehuiríamos!—Obreros Evangélicos, 316, 317 (1915). OP 43.2

Cómo se prueba la nueva luz—Nuestros hermanos deben estar dispuestos a investigar con sinceridad todo punto de controversia.🧐 Si un hermano está enseñando un error, los que ocupan puestos de responsabilidad deben saberlo🙋‍♂️. Y si él enseña la verdad, deben tomar posición de su lado.Todos deberíamos saber lo que se enseña entre nosotros; porque si es verdad, lo necesitamos. Nos hallamos todos bajo obligación para con Dios de conocer lo que él nos envía. El ha dado indicaciones por las cuales podemos probar toda doctrina: “¡A la ley y al testimonio! Si no dijeren conforme a esto, es porque no les ha amanecido”. Isaías 8:20. Si la luz presentada soporta esa prueba, no debemos negarnos a aceptarla porque no concuerde con nuestras ideas.—Obreros Evangélicos, 315, 316. OP 43.3

A T JONES

“Se me ha dado instrucción para que emplee esos discursos suyos impresos en los Boletines de la Asociación General de 1893 y 1897, que contienen poderosos argumentos en relación con la validez de los Testimonios, y que sustentan el don de la profecía entre nosotros. Se me mostró que esos artículos serían de ayuda para muchos, y especialmente para aquellos recién llegados a la fe que no han estado familiarizados con nuestra historia como pueblo. Será para usted una bendición el leer de nuevo esos argumentos a los que dio forma el Espíritu Santo” (E. White, Carta 230, 25 julio 1908; 9 MR, 278).

Ver como ejemplo el sermón número 24

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