Introducción al Tema
El tema de hoy, como ya lo hemos mencionado, es: ¿Qué nos hace Adventistas del Séptimo Día? Ese es el estudio que compartiremos hoy. Queremos presentar algunas citas, dos, tres o quizás cuatro, pero claras y contundentes. Antes de comenzar directamente con el tema, quiero mencionar que este estudio y los subsiguientes temas que estaremos abordando en esta línea están relacionados con un folleto titulado «La historia jamás contada del adventismo», específicamente del adventismo histórico.
Tema en video:
Contexto del Estudio
En este folleto, estaremos estudiando diversos temas. El de hoy es el tema uno: ¿Qué nos hace Adventistas? La próxima semana abordaremos: ¿Cuál es el pueblo remanente de Dios hoy? Luego, continuaremos con: ¿Cómo se establecieron los fundamentos de nuestra fe?, seguido por Los 10 hitos originales del adventismo, y más adelante, Los 10 hitos desarrollados en las 28 doctrinas. Así, iremos estudiando cada tema, explorando la historia del movimiento adventista, pero no la que comúnmente se conoce, sino la historia jamás contada. Esta estará basada en la Biblia, abundantes citas del Espíritu de Profecía y algunas citas de los pioneros, revelando la verdadera historia del adventismo, no la falsa narrativa que nos han querido contar, donde se nos ha engañado acerca de lo que realmente ocurrió en la fundación de nuestro movimiento y en las doctrinas que Dios levantó.
Esperamos que sean fieles en todos estos estudios y que inviten a más personas para que juntos emprendamos este recorrido histórico, siguiendo citas inspiradas que nos mostrarán por dónde Dios nos ha guiado. Damos la bienvenida al hermano Fred en México y le enviamos bendiciones.
¿Qué Nos Hace Adventistas del Séptimo Día?
Comenzamos recordando un versículo profético clave, Apocalipsis 14:12, que nos ubica en un momento histórico profético: «Aquí está la paciencia de los santos; aquí están los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús.» Este versículo no deja lugar a dudas para identificar quiénes son los santos. En el contexto del mensaje del tercer ángel, Dios tiene un solo pueblo, una sola iglesia, que no es la iglesia popular, oficial, establecida, con un bagaje histórico, político o económico. Esta iglesia se caracteriza por tres aspectos:
- La paciencia de los santos.
- Guardar los mandamientos de Dios.
- Guardar la fe de Jesús.
Características Espirituales del Pueblo de Dios
El versículo no habla de cuántas catedrales, templos, hospitales o pastores tiene la iglesia, ni de su presencia universal o católica. La Escritura no apunta a características humanas como la cantidad de miembros, la ubicación geográfica o la presencia internacional. En cambio, presenta características espirituales y de obediencia: la paciencia, el guardar los mandamientos de Dios y la fe de Jesús. Por tus frutos eres reconocido, no por logros económicos, arquitectónicos, artísticos, políticos, ni por el número de miembros. Los frutos son: ¿Qué haces? ¿Cuál es tu obra? ¿Cuál es tu actitud ante los mandamientos de Dios y la fe de Jesús?
Estas características descartan a muchas iglesias. El paganismo, representado por religiones no abrahámicas como el hinduismo, el budismo clásico, el taoísmo o las religiones animistas, queda fuera porque no adoran al Dios verdadero ni guardan Sus mandamientos ni la fe de Jesús. El judaísmo, aunque guarda los mandamientos entregados en el Sinaí, no cumple con la fe de Jesús, ya que no reconoce a Jesús como el Hijo de Dios encarnado. El islam tampoco cumple, pues no guarda los mandamientos de Dios ni la fe de Jesús, considerando a Jesús solo como un profeta inferior a Mahoma.
Evaluación de Otras Religiones
El catolicismo, aunque profesa la fe en Jesús, no guarda los mandamientos de Dios, ya que venera imágenes, lo cual está prohibido, y ha cambiado el cuarto mandamiento, sustituyendo el sábado por el domingo, un día no establecido en las Escrituras como día de reposo. El protestantismo, aunque surgió para reformar el catolicismo y avanzó en muchos aspectos, dejó de reformar y se aferró a doctrinas como la trinidad, el bautismo infantil, la inmortalidad del alma y el domingo como día de reposo, reliquias del papado que lo incapacitan para ser el pueblo remanente.
El Adventismo como Cumplimiento Profético
Solo el adventismo responde a la profecía del mensaje del tercer ángel. Surgiendo del protestantismo como una reforma de la reforma, completó la restauración de la fe de Jesús y los mandamientos de Dios. Aunque la denominación adventista data del siglo XIX, su fe no es de ese siglo, sino de la época de los apóstoles. En el movimiento adventista del siglo XIX se restaura completamente la verdad apostólica, cumpliendo la profecía de Apocalipsis 14:12.
¿Qué Nos Define como Adventistas?
¿Qué hace que un pagano sea pagano, un judío sea judío, un musulmán sea musulmán, un católico sea católico, un protestante sea protestante o un adventista sea adventista? No es la sangre, el origen racial o el nacimiento, sino la fe, la doctrina y la creencia. En Gálatas 3:9 se establece que los judíos no lo son por descendencia carnal, sino por la fe: «Los que son de la fe son benditos con el creyente Abraham.» Abraham fue justificado por la fe, no por la carne ni la circuncisión. La fe determina en qué grupo estamos.
Babilonia y el Vino de la Fornicación
En Apocalipsis 14:8 se habla de Babilonia: «Ha caído Babilonia, aquella grande ciudad, porque ella ha dado a beber a todas las naciones del vino del furor de su fornicación.» Babilonia es definida por su vino, sus falsas doctrinas. La madre de Babilonia, descrita en Apocalipsis 17, surge en los tiempos de Constantino, cuando una gran parte de la iglesia cristiana apostató al unirse con el poder político romano, cometiendo fornicación espiritual. Para justificar esta unión ilícita, adoptaron falsas doctrinas, como el domingo, la trinidad y la inmortalidad del alma, que no provienen de los apóstoles, sino del paganismo.
Apocalipsis 14:8 no se refiere a la Iglesia Católica, que cayó en el siglo IV, sino al protestantismo que, tras el mensaje del primer ángel en 1798 («Temed a Dios y dadle gloria, porque la hora de su juicio ha llegado»), rechazó la verdad y adoptó el vino de Babilonia, aferrándose a doctrinas como la trinidad, el bautismo infantil y el domingo. Estas son formas de idolatría intelectual, ya que convierten credos falsos en infalibles.
Incluso algunos adventistas están apostatando al rechazar verdades como las 2300 tardes y mañanas o el santuario celestial, aceptando el vino de Babilonia y convirtiéndose en parte de ella. Si alguna parte de nuestra fe proviene del catolicismo de Constantino y no de la Biblia, somos babilónicos. Jesús dijo: «Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad» (Juan 17:17). Todo lo que no esté conforme a la Palabra es falso.
Cita Clave: Los Pilares de la Fe Adventista
Una cita clave responde a la pregunta: ¿Qué nos hace adventistas? En Alza tus ojos, página 350, párrafo 4, escrita en 1905, se dice:
«Los últimos 50 años no han empañado ni una jota ni un principio de nuestra fe tal como la recibimos con las grandes y maravillosas evidencias que nos dieron seguridad en 1844 y después de transcurrida la fecha. Las almas que languidecen deben ser afianzadas y vivificadas en la palabra de Dios. Ni una sola palabra ha sido cambiada o anulada. Lo que el Espíritu Santo testificó que era la verdad después de transcurrida la fecha del gran chasco es el fundamento sólido de la verdad. Fueron revelados los pilares de la verdad y aceptamos los principios fundamentales que han hecho de nosotros lo que somos: Adventistas del Séptimo Día, los que guardan los mandamientos de Dios y tienen la fe de Jesús.»
Análisis de la Cita
Esta cita desmiente la narrativa oficial de que la fe adventista evolucionó hasta 1980 o más allá. Desde 1855, la fe adventista estaba completa, sin cambios en sus principios fundamentales. Las visiones del Espíritu de Profecía confirmaron las verdades estudiadas por los pioneros tras el gran chasco de 1844. Los principios fundamentales aceptados desde 1855 hasta 1905 nos hacen Adventistas del Séptimo Día, los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús.
La Verdadera Identidad Adventista
No es el nombre, un cargo en la iglesia corporativa o un título lo que nos hace adventistas, sino los principios fundamentales que aceptamos. Actualmente, hay dos grupos de principios: los originales (1855-1905) y los establecidos en 1980 o después, que incluyen doctrinas incompatibles con la verdad bíblica, como la idea de que Jesús solo tenía «debilidades inocentes» y no carne de pecado, una versión protestante de la Inmaculada Concepción católica, parte del vino de Babilonia.
Si aceptamos cualquier doctrina no bíblica, somos en parte babilónicos. La cita de Alza tus ojos destruye tradiciones, errores y manipulaciones. Por ejemplo, en una ocasión en la Iglesia Adventista Corporativa del Paraíso en Caracas, el pastor asociado Carlos Schupnik intentó intimidarnos diciendo que seríamos borrados de los libros de la iglesia por predicar la verdad sobre la naturaleza humana de Cristo. Sin embargo, el verdadero borramiento ocurre en el juicio de los vivos, no por decisión de una corporación. La iglesia solo puede borrar en armonía con la Palabra de Dios, y rechazar la verdad es apostasía.
Conclusión y Llamado
Hermanos, no se dejen engañar. Revisen esta cita con oración y tomen una decisión: ¿seguirán fieles a los principios fundamentales adventistas originales de 1855 a 1905, o a los falsos principios modernos? La iglesia corporativa puede tener el nombre legal de «Adventista del Séptimo Día», pero ante Dios, solo los que aceptan los principios fundamentales originales son el verdadero remanente. Como una pareja divorciada sin base bíblica sigue en adulterio ante Dios, la iglesia corporativa, aunque reconocida por el Estado, no lo es ante Dios si no guarda los principios fundamentales.
Los invito a aceptar los principios de 1855 a 1905, a rechazar los falsos principios, a predicarlos y a unirse a nosotros para llevar el mensaje del tercer y cuarto ángel a toda nación, tribu, pueblo y lengua. Que el Espíritu de Dios nos confirme (Hebreos 1:7). Reafirmen su fe, a pesar de los problemas y la persecución, y cantemos juntos el himno «Firmes y adelante».
